Scarlett Thomas

A Scarlett Thomas siempre le han encantado las historias, la magia y los lugares misteriosos. Intentó escribir su primera novela a los seis años (y fracasó). Desde entonces ha escrito muchas con gran éxito, pero ésta es su primera obra infantil. Enseña Literatura en la Universidad de Kent y vive cerca del mar en una casa antigua llena de libros.

Sobre Scarlett Thomas

«Ingeniosa y original.» 
PHILIP PULLMAN

«Deslumbrante. [...] Una de las fantasías más ingeniosas que he leído.»
NEIL GAIMAN

Entrevista con Scarlett Thomas

¿Cómo se le ocurrió la idea de El Valle del Dragón?

Estábamos a principios de verano, los campos se habían llenado de flores, y mi pareja conducía por la A272 por el sur de Inglaterra. Yo iba leyendo en el mapa un montón de nombres graciosos: Old Wives Lees (Posos de Vieja), Frog Hole Lane (Camino del Agujero de la Rana). Y entonces vi Dragon’s Green. Y en mi cerebro pasó algo que no puedo explicar. Me volví hacia mi pareja y le dije: «Si alguna vez escribo un libro para niños, lo llamaré El Valle del Dragón.» Y él me preguntó: «¿Es que vas a escribir un libro para niños?» Y yo: «Pues claro que no.» Y seguimos el viaje. Estuvimos fuera cinco días. En el camino de vuelta me di cuenta de que ya tenía en la cabeza un bosquejo del libro. Total, que me puse a escribirlo en cuanto llegué a casa.

 

¿Cómo empezó a escribir el libro?

Empecé por la señora Beathag Hide, la severa profesora de Lengua. En cuanto se me ocurrió su nombre, la rueda se puso en marcha. También sabía que habría una biblioteca mágica en la que los libros tendrían grandes poderes, un abuelo sabio que muere o desaparece y una princesa a la que otra chica rescata de un dragón. Sabía que al principio de la historia alguien robaría o destruiría la biblioteca del abuelo y que nuestra heroína tendría que intentar rescatar los libros. Y que todo esto sucedería en un mundo muy parecido al nuestro, en el que las personas nacen con la capacidad de hacer magia, aunque sus habilidades no necesariamente se desarrollan. Después de eso, todo fue una sorpresa estupenda. ¡Seguí escribiendo porque quería saber qué iba a pasar!

 

¿Y qué es lo que pasa?

Seguimos a Effie Truelove (de nombre completo, Euphemia Sixten Bookend Truelove), que se embarca en una aventura para recuperar los libros de su abuelo, que han sido vendidos a un librero muy siniestro llamado Leonard Levar. El abuelo de Effie le ha dejado también varios objetos mágicos y unas instrucciones bastante desconcertantes. Effie descubre que si tocas algo mágico te conviertes en mago —epifanizas—, y si consigues los documentos necesarios (o si estás muy decidida) puedes pasar al Altermundo, una dimensión misteriosa que funciona con magia y donde todo es gratis. Effie se embarca en una especie de viaje heroico en el que se descubre a sí misma y su auténtica naturaleza. Y también hace cuatro importantes amigos: Maximilian, el empollón; Wolf, el fortachón; Lexy, la más servicial, y la misteriosa Raven.

 

¿Cuál es su personaje favorito?

A mí me encantan todos los personajes de la serie El Gran Temblor. Los cinco niños protagonistas son mis favoritos, claro, pero también me gusta la vieja y severa maestra Beathag Hide; el intenso profesor de deportes, el entrenador Bruce, e incluso los malvados personajes diberi, ¡todos los cuales parecen venir del mundillo editorial!

 

En el libro hay mucha magia. ¿Cree usted en la magia?

Sí. Siempre he creído en la magia, en otras dimensiones y en la fuerza vital inherente a todo. Anteriormente había escrito mucho sobre ciencia, y en mis investigaciones he encontrado a menudo cosas que parecen mágicas por mucho que sean reales, como el efecto placebo y el concepto de «la zona» en deportes. Suelo describirme como una pagana cristiana hindú budista (no siempre en ese orden) y creo que el libro lo refleja. Me encantó sobre todo crear el mundo mágico de El Valle del Dragón y la serie de El Gran Temblor, porque pude expresar muchas cosas en las que creo.

 

Antes escribía para adultos. ¿Por qué ha decidido ahora escribir para un público juvenil?

Siempre me sorprende un poco ver adónde me lleva cada nuevo libro, y en este caso la sorpresa fue enorme. Antes de aquel día en la A272, nunca me había imaginado que escribiría literatura juvenil, pero tiene lógica. La magia lleva un tiempo colándose en la ficción para adultos, y por fin renuncié al realismo en The Seeds Collectors, cuando dos de los personajes descubren que pueden volar. También en mis libros habían aparecido personajes importantes que eran niños, sobre todo la joven Alice de PopCo y Holly, de The Seeds Collectors. Pero al escribir El Valle del Dragón pude soltarme de verdad y describir un mundo imaginario que para mí es real desde hace mucho tiempo. Tengo la auténtica impresión de haber descubierto algo más cercano a mi «voz natural» con esta novela. Ha sido un placer y una alegría.

 

¿Cómo ha sido la experiencia de escribir para un público juvenil?

Increíble y muy distinto a cualquier cosa que hubiera hecho antes. Cuando escribía El Valle del Dragón me iba a la cama obsesionada con la trama, impaciente por seguir con ella por la mañana. Durante todo el tiempo que estuve escribiendo la novela, era casi lo único en lo que pensaba. Escribía en intensas ráfagas, totalmente absorta en la escritura y el mundo que creaba. Estaba ansiosa por saber lo que pasaría a continuación, de manera que escribía con la misma voracidad con la que leería algo que me encantara. Sencillamente no podía dejarlo.

 

¿Cuáles eran sus novelas de fantasía favoritas de pequeña?

De pequeña leía tanto —principalmente de bibliotecas— que ahora se me han olvidado muchos de los títulos y autores de mis novelas favoritas. Me gustaban sobre todo las que tenían que ver con la magia, los viajes en el tiempo o la filosofía, y más todavía si eran divertidas. Entre mis favoritas que sí recuerdo están El concurso de brujas, de Eva Ibbotson, Una vida mágica, de Diana Wynne Jones, y la serie «The Magic Faraway Tree», de Enid Blyton.

 

¿Cuáles son ahora sus influencias literarias?

Tengo gustos muy eclécticos, pero una de mis novelas favoritas es El maestro y Margarita, a la que hago referencia en mi libro cuando Maximilian viaja al Inframundo y se encuentra con un grupo de existencialistas, futuristas y absurdistas haciendo de porteros. Leí Camelot, de T. H. White, poco antes de empezar con El Valle del Dragón, así como muchas novelas de P. G. Wodehouse del castillo de Blandings, que me encantan. También soy fan de Tolstói, Chéjov, Sylvia Townsend Warner, Katherine Mansfield, Dodie Smith, Joan Aiken, Diana Wynne-Jones, George Saunders y la autora contemporánea de relatos Kelly Link. Y me encantó «La materia oscura», la trilogía de Philip Pullman.

 

En el libro, los personajes descubren sus habilidades mágicas especiales, conocidas como su kharakter. ¿Cuál es su kharakter?

Soy un bardo, lo cual significa que me encanta actuar y contar historias. No todos los escritores son bardos: también pueden ser ingenieros, compositores o incluso elisios.

[Descubre tu kharakter haciendo el test aquí]